Aunque a simple vista parezca que bajar de peso es algo universal tanto en el hombre como en la mujer, la realidad es que hay ciertas diferencias entre ambos que resulta correcto cierta “personalización” en la dieta o el programa de ejercicio si resultados óptimos buscamos.

Hoy vamos a de una de esas diferencias, del periodo de la mujer y su relación con el bajar de peso.

 

Obviamente que para las mujeres que ya no tengan mes a mes su periodo, esta información no se aplica a ellas.

Sin importar la diferencias que cada mujer experimenta en su periodo, por ejemplo variaciones en fechas (si son regulares o no), cantidad de días que dura el periodo, intensidad de molestias/dolor etc. La característica universal es que prácticamente todas suelen retener líquidos para esas fechas, también con sus variaciones dependiendo cada una, pero sería raro ver un caso donde aunque sea no se aumente al menos 1 o 2 kilos.

Si bien las mujeres suelen estar consiente de este fenómeno, no siempre se lo toma en cuenta cuando se está pasando por una dieta.

Tal vez te preguntes qué importancia tiene estar al tanto de que durante ciertos días al mes vamos a tener un “extra” de peso encima.


Y es que es clave para saber distinguir los aumentos de peso “reales” a los “temporales”

 

Excepto que seas de las personas que hacen dieta y no usan la balanza para nada para medir sus resultados (no muy recomendable) confundir un aumento de peso en esas fechas puede ser algo común, podemos creer que nuestra dieta no está dando resultados (o peor aun haciéndonos engordar) cuando simplemente tenemos que esperar unos cuantos días a que nuestro cuerpo libere los líquidos retenidos y volver a tener nuestro peso “normal”

 

Pongamos un caso como ejemplo para que se entienda mejor esta idea:

Una mujer que parte con un peso de 70 kg , empieza la dieta el 1 de Agosto, y está logrando una pérdida de peso de ½ kilo por semana.

Al cabo de un mes (1 de Septiembre) logra bajar 2 kilos, con lo cual su peso pasaría a ser 68 kilos.

Supongamos que los primeros días del mes de Septiembre tiene su periodo y si bien mencionamos ya aclaramos la retención de líquidos va a variar de mujer a mujer, digamos que aumenta unos 3 kilos.

 

O sea su peso ahora es de 71 kilos.

 

Todo dependerá de la como haya estructurado la frecuencia de control de peso (semanal, mensual, etc) , pero supongamos que justo coincide con esa “semana” de aumento.

Te imaginarás la decepción de asumir que “mágicamente” esos 2 kilos que le llevaron un mes bajarlo de golpe no solo los recupero, sino que encima “engordo”!

 

Ahí puede pasar dos cosas en el caso que no sepamos la verdadera razón detrás de ese aumento artificial:

 

Lo peor que puede pasar es sentir o creer que “esta dieta no sirve” / “yo no puedo bajar de peso” etc etc, ya que esto nos llevara a abandonar la dieta y buscar algún otro reemplazo por ahí cuando en primer lugar no era necesario.

Otra opción común es decir “tengo que comer aún menos” creyendo que tal vez la dieta que estamos haciendo “ya no es suficiente” para seguir bajando de peso, lo cual en algunos casos específicos puede ser verdad …. pero siguiendo la lógica de este ejemplo en particular, sabemos que no es así.

Entonces sucede que esta mujer disminuye aún más las calorías diarias, creando un déficit mayor, y potencialmente creando el escenario para bajar más rápido de peso …. Pero donde está el problema de hacer eso?

Que muchas veces, la perdida de esos kilos extras que ganamos durante el periodo, no se van de un día para el otro, puede tardar varios días a que se vaya el periodo, y en algunos casos extenderse unos cuantos días más al finalizar este, esto sucede especialmente con las mujeres que están haciendo dieta, ya que el hacer dieta genera un stress tanto psicológico como fisiológico en el cuerpo, y en ese estado el cuerpo libera cantidad de cortisol que entre una de las funciones que tiene es retener líquidos.

Aquí ya podes ver como se empieza a forma un juego peligroso donde uno siente que cuando más intenta bajar de peso (recortando las calorías) más nuestro cuerpo podría resistirse a liberar los líquidos retenidos, con lo cual tu peso podría estancarse y a veces inclusive empezar a subir!.

Obviamente esto no tiene que preocupar en el sentido de que solo son LIQUIDOS, el peso aumentado NO es de grasa, y de la misma manera que llega, se va a ir retirando.

Pero para una mujer que no tiene esa información disponible, puede sacarlas de quicio, generando mucha frustración e impotencia de no saber cómo proceder.

Entonces ahora que ya sabemos esto, como tenemos que proceder de ahora en adelante?


Estate atenta de las NORMALES fluctuaciones de peso durante cada periodo, es buena idea conocer tu cuerpo y tener una idea cuantos kilos (promedio) soles retener para esas fechas.

Para tener una mejor precisión del verdadero peso real y efectividad de la dieta, controlar el peso y compararlo con la última vez pesada durante el periodo anterior (no con una fecha sin periodo)

 

Ejemplo:

Pesándose 3 veces por mes.

10 Mayo = 70 kilos
20 Mayo = 68 kilos
30 Mayo = 71 kilos (en fecha de ciclo menstrual)

10 Junio = 67 kilos
20 Junio = 66 kilos
30 Junio = 69 kilos (en fecha de ciclo menstrual)

 

Comparar Mayo 30 con Junio 30

 

Espero que esta información te haya sido de utilidad para llevar de manera más prolija y entender mejor las posibles fluctuaciones de peso en las mujeres durante su periodo.

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